La provincia verde, como se la conoce popularmente, está situada en la costa noroccidental del país y sus playas son, sin lugar a dudas, uno de sus principales atractivos. A 30 km de la ciudad de Esmeraldas se encuentra Atacames, que recibe turistas todo el año y también conocida como la playa de los Quiteños, por su cercanía a Quito. Tiene un amplio malecón donde encontramos buenos restaurantes al aire libre, con lo mejor de la comida típica de la región. Junto a la playa, numerosos bares ofrecen bebidas típicas a base de agua de coco, principalmente. Ahí nunca se duerme los bares, que se encuentran en la playa, te permite beber las mejores bebidas exóticas que puedas imaginarte y bailar toda la noche sin parar, es ideal escuchar la música y oír como las olas chocan con la playa, como dando más ritmo a la música, fogatas y hamacas que se mueven en la noche permiten ver un espectáculo maravilloso. Cinco kilómetros más al sur está Súa, un tranquilo pueblo de pescadores que también ofrece lugares para hospedarse y una bella playa ideal para pasear en bote.
Entre éstas destacan Atacames, famosa por el "coco loco" (bebida típica elaborada con agua de coco) y su artesanía en coral negro y rojo; Same, una zona de grandes palmas que se extiende por aguas serenas y azules; Muisne, con playas vírgenes de cálida arena habitada por cangrejos rojos en medio de un ambiente tropical; Quinindé, con vastos palmares africanos y con casas de caña guadúa; y Tonsupa, donde es bello observar las puestas de sol. Las comidas típicas de estas playas que se mantienen con un promedio de 25 °C de noviembre a mayo y de 18º a 23º de junio a octubre, son las carnes de cerdo, res, pescado, langosta y camarón, plátano verde y yuca, en diversos platos.
Hacia el suroeste, a 11 km, Same se levanta en medio de palmeras y aguas cristalinas. Y a 48 km, está la isla de Muisne, con playas vírgenes y aguas pacíficas ideales para descansar y disfrutar de la brisa del mar.
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